Ya es bastante natural que cuando compro algo para mis colecciones y se lo muestro a alguien, me miren con esa cara que me hace sentir carente de sentido común y acumulador enfermizo.
Tal vez como auto-consuelo o excusa para no sentirme tan mal por dedicarme a llenar mi closet de cosas que amo, pero que usualmente sólo sirven para estar ahí guardadas, miro las colecciones de las personas que he conocido en los foros, así me digo a mi mismo "tranquilo, comparado con ellos no tenés nada"
Es un ejercicio saludable para atender el juicio de las personas con las que quisiste compartir esa emoción de tener "Something To Remember" y "Like a Prayer" o "Como una Plegaria" en cassette , pero que le quitan la magia con un gesto de no aceptación o ese comentario matador que te hace sentir que el diferente es uno y que comprar cosas viejas que ya "nadie" usa es de consumistas anónimos.
Lo cierto es que no le doy tantas vueltas al asunto, el que sea que me conozca, sabe que prefiero comprar estas que cualquier otra cosa.
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