martes, 18 de febrero de 2014

Sólo se ve, lo que uno quiere ver.

Al pasar varios días sin comprar algo, me vi en la desdesperada obligación de romprer con mi proposito de no comprar ediciones diferentes de cosas que ya tengo, para lograr por lo menos tener las portadas de todo lo que necesito para una colección básica.

Pues el capricho esta vez me dejó muy en claro que uno no compra por comprar, fue de los peores gastos que he hecho.   Aunque ¿quién que quiera a Madonna, coleccionista o no, no está encantando con Frozen?

El caso es, le sumo un Frozen más a mi colección de Ray of Light, pero antes de estar así como lo ven, tuve que limpiarle el disco que estaba super sucio, cambiarle la caja porque me lo entregaron en una caja de cd virgen y esperar 40 minutos al vendedor, que por lo que noté, vive en un desorden cero envidiable.


No hay comentarios:

Publicar un comentario