martes, 18 de febrero de 2014

La vida es una colección de recuerdos.

Algunos días son especiales porque salís con personas, vas a lugares nuevos o que te gustan mucho, comprás cosas que querías tener o cosas que no sabías que ibas a querer.

Totalmente dominado por la pereza de salir de mi casa,  por varios días evité ir a retirar unas cosas que había comprado más por el impulso o la necesidad de comprar, que porque realmente me moría por tenerlas.   Finalmente, se acabó el tiempo y no me podía dar el lujo de aplazarlo más tiempo.

Como si no fuera suficiente ir por algo que no me emocionaba, me tocó esperar mucho tiempo al vendedor, caminar en un día soleado y sentarme al lado de un par de "emos" que no pararon de morbosearme.

Finalmente salí de lo que consideré un infierno por unos minutos y al empezar a caminar para regresar, pasé por un lugar que hizo que mi día fuera más lindo, que olvidará lo que había pasado minutos atrás y que me riera como un niño.  Una tienda de recuerdos, según leí en la puerta "un lugar para coleccionar buenos momentos" o en mi caso, coleccionar y ya.



Sólo se ve, lo que uno quiere ver.

Al pasar varios días sin comprar algo, me vi en la desdesperada obligación de romprer con mi proposito de no comprar ediciones diferentes de cosas que ya tengo, para lograr por lo menos tener las portadas de todo lo que necesito para una colección básica.

Pues el capricho esta vez me dejó muy en claro que uno no compra por comprar, fue de los peores gastos que he hecho.   Aunque ¿quién que quiera a Madonna, coleccionista o no, no está encantando con Frozen?

El caso es, le sumo un Frozen más a mi colección de Ray of Light, pero antes de estar así como lo ven, tuve que limpiarle el disco que estaba super sucio, cambiarle la caja porque me lo entregaron en una caja de cd virgen y esperar 40 minutos al vendedor, que por lo que noté, vive en un desorden cero envidiable.


No dejarlo para mañana si lo puedo hacer hoy.

Digamos que a uno le gusta mucho una persona y que un día cualquiera te manda un correo en el que te dice que te quiere dar un beso, que sólo esperas que propongas el día.

Yo creo que no soy muy impulsivo si digo que respondería: " Hoy mismo".

Pues más o menos eso me pasó con este cassette.  Hace mucho que lo quería y un día me llegó un correo en el que me decían:  "Hola, tengo esto para vender, me dices si te interesa y cuándo nos vemos"

Y bueno, el beso después se lo cobro a alguien que me guste, no veo otra salida.




Beneficio Bipartito.

Gracias a mi extravagancia, mi manera de hablar en exceso y la muy notable pasión que irradio cuando de hablar de Madonna se trata, logré que un vendedor de mercado libre esté por todas partes mirando lo que me puede faltar para vendérmelo.

Entre tanta cosa que consigue, ofrece y me vende está este cassette, al que la verdad no le presté gran atención por no ser parte de la discográfica oficial, lo vi como un hueso al que él sólo le ganaría plata y  que yo no sentiría ni ganas de escuchar jamás.  

Como la vida está llena de misterios, justo en esos días en la pagina en la que se pueden encontrar todas las cosas coleccionables y oficiales la cargaron clasificada como un buen elemento de colección.   Naturalmente lo tomé como una señal, agendé al vendedor de inmediato y ya está acá, en mi casa, entre los míos!



miércoles, 5 de febrero de 2014

44 MINUTOS

Antes de conocer el miedoso y obsesivo mundo de los coleccionistas pude haber vivido sin el tan famoso single  "4 Minutes" francés, que es el único que tiene una diferencia en el diseño del disco, sin contar el promocional colombiano, claro está.

Ya metido en este mundo, tengo claro que voy lento en las cosas que quiero y voy consiguiendo, pero que también hago pequeños esfuerzos por lograr los items que pasan lo común y que son pocos los que dicen lo tengo, o incluso a veces, lo conozco.

Teniendo claro que no es la era más agradable gráficamente en la discográfica de Madonna, tengo que aceptar que estos dos discos juntos son una toque de coquetería fina y te deja imaginando una era como la de "Music" que tiene más de 10 discos en diferentes colores y tonos.

Lo nostálgico de la situación es que no sé hasta cuando no podré ver las cosas que he comprado acá y las que tengo en mi casa juntas, pero por lo menos me da gusto decir que ya tengo "44 Minutos" con mis colores favoritos y que algún día va a ser más.