Mientras las personas salían de fiesta al ritmo de "Holliday", "Everybody", "Borderline" y "Physical Attraction", mi mamá ni siquiera había contemplado la posibilidad de tener un hijo, mucho menos uno que muchos años después estaría comprando la música con la que seguramente ella se identificaba en ese momento.
Aún así, acá estoy, orgulloso de valorar los sonidos que dominaban la vida nocturna de países muy lejanos al mío, identificándome con una cultura que no pude vivenciar y alegrándome por poder tener en mi colección lo que hace 30 años todos querían tener en su casa.
Por eso hoy quiero desearle feliz cumpleaños número 30 al primer álbum de mi cantante favorita, la dueña de mi cuarto, la que lleva mucho tiempo haciéndome sentir ansiedad por comprar, cambiar y tener cada unos sus discos.



